domingo, 30 de marzo de 2014

La lectora de libros.

Ocurre una cosa graciosa con las madres y los padres. Aunque su hijo sea el ser más repugnante que uno pueda imaginarse, creen que es maravilloso.
Algunos padres van aún más lejos. Su adoración llega a cegarlos y están convencidos de que su vástago tiene cualidades de genio. 
Bueno, no hay nada malo en ello. La gente es así. Sólo cuando los padres empiezan a hablarnos de las maravillas de su descendencia es cuando gritamos: "¡Tráiganme una palangana! ¡Voy a vomitar!"

Los maestros lo pasan muy mal teniendo que escuchar estas tonterías de padres orgullosos, pero normalmente se desquitan cuando llega la hora de las notas finales de curso. Si yo fuera maestro, imaginaría comentarios genuinos para hijos de padres imbéciles. "Su hijo Maximilian", escribiría, "es un auténtico desastre. Espero que tengan ustedes algún negocio familiar al que puedan orientarle cuando termine la escuela, porque es seguro, como hay infierno, que no encontrará trabajo en ningún sitio". O si me sintiera inspirado ese día, podría escribir: "Los saltamontes, curiosamente, tienen los órganos auditivos a ambos lados del abdomen. Su hija Vanessa, a juzgar por lo que ha aprendido este curso, no tiene órganos auditivos".
Podría, incluso, hurgar más profundamente en la historia natural y decir: "La cigarra pasa seis años bajo tierra como larva y, como mucho, seis días como animal libre a la luz del sol y al aire. Su hijo Wilfred ha pasado seis años como larva en esta escuela y aún estamos esperando que salga de la crisálida". Una niña especialmente odiosa podría incitarme a decir: "Fiona tiene la misma belleza glacial que un iceberg, pero al contrario de lo que sucede con éste, no tiene nada bajo la superficie". Estoy seguro de que disfrutaría escribiendo los informes de fin de curso de las sabandijas de mi clase. Pero ya está bien de esto. Tenemos que seguir.

Roal Dahl, Matilda

sábado, 29 de marzo de 2014

Wow!!


I never had any doubt,
I knew that I would end up wrong and this is where I got.
An empty croud crying out loud,
Praying for the wrong that apparently I've done.
Looking kinda dumb, people staring at my crown:
I have no magic kingdom but I own all that I touch.
I might not be your girl, but I'm everything you wanna be;
I'm daddy's little girl with some mud on my cheek.
 And I'm calling your name, I don't know my own;
And I try to forget who I used to date;
All I want is to go, is to go away,
Wanna come?

"I found a martyr in my bed tonight..."



Well, some nights I wish that this all would end
'Cause I could use some friends for a change
And some nights I'm scared you'll forget me again
Some nights I always win, I always win...

But I still wake up, I still see your ghost
Oh Lord, I'm still not sure what I stand for
What do I stand for? What do I stand for?
Most nights, I don't know...

So this is it? I sold my soul for this?
Washed my hands of God for this?
I missed my mom and dad for this?

De perros aulladores y gatos salvajes.

Yo estoy hecha de bruma y tú de roca. Te alejas de mi mundo lenta pero inexorablemente. Cada vez distingo menos esas formas antaño fuertes y sólidas; o mis ojos me engañan, o la verdad es muy distinta a lo que yo querría que fuese.
La marea sube y devora los enormes castillos de arena que con tanta minuciosidad había construido en mis ratos libres, esos momentos en los que creía que no tenía otra cosa por la que preocuparme.
Las nieblas me rodean, maquiavélicas, y van llenando de retoques góticos las letras finales de esta historia. Ellas son las que ponen la última nota a mi réquiem lacrimógeno, y me entierran junto a sus correspondientes partituras en una caja de caoba sin lápida ni símbolo. Encima se plantará un árbol que no crecerá. Todo está visto.
Esta pobre Simona no tiene filósofo que la quiera. La revolucionaria no tiene nada que hacer contra la barrera sólida de los firmes principios, la voluntad de piedra y la cabeza sobre los hombros. La historia se repite a medias, porque uno de los papeles lo interpreta quien no debería. 
Yo estoy hecha de bruma y tú de roca. Yo soy la hechicera Morgana y tú el leal Lanzarote, amante de la reina, fiel amigo del rey y adorado por todos. Yo soy la rebelde Lilith y tú el noble Adán, que cumple con su cometido mientras aquélla huye y siembra el mal en el mundo. Yo soy una triste Simona y tú... un poderoso emperador.

B.

viernes, 28 de marzo de 2014

El Dios de la Evanescencia.

Porque para mí siempre habrá dragones, y siempre existirá la magia. Y yo seguiré creyendo en los sueños, aunque todo el mundo piense que se debe hacer lo contrario.
Porque no se trata de buscar lo que está correcto, sino lo que nosotros queremos.
Y yo quiero ser fantasía.


Me paso la vida persiguiendo sueños imposibles. Voy detrás de las utopías como si no hubiese nada más allá de lo que tengo, como si mi única salida fuese imaginar un mundo en el que mis deseos son realizables. Corro y corro, sin pausa, detrás de formas nebulosas que escapan a mis manos y se ríen de mí, burlonas en su invisibilidad, porque saben que no soy capaz de alcanzarlas. Ellas son más rápidas que yo, y si intento aferrarlas desaparecen entre mis manos, como la bruma en las mañanas de otoño. Me frustro, me desespero, pero estas fuerzas son superiores a mí. Soy un pobre gatito frente a enormes felinos titánicos.
Quien se atreva a mirar a mi corazón directamente que lo haga ahora que puede, porque hace ya mucho tiempo que dejó de estar en llamas. Ahora está mustio, apagado, sin vida; la roca candente fue pasada por agua a causa de un vendaval y las llamas no volvieron a arder dentro desde entonces. 
Nadie conoce mi corazón. Mejor que no lo conozcan. A mí me da miedo.

B.


Believe in me as I believe in you... tonight.